¿Existe la ética en el fútbol?

Fernando Quiroz se desvinculó de Instituto de Córdoba y se hizo cargo de la conducción de Racing Club de Avellaneda, tras aceptar la propuesta de Blanquiceleste S.A.
Si uno leyese simplemente el párrafo anterior no encontraría ninguna polémica en la noticia, pero el tema no es tan simple como aparenta serlo.
¡Los sacrosantos códigos del fútbol! ¿Seguirán hoy en día existiendo? Y si hay gente que los sigue aplicando: ¿qué dirán al respecto de la dimisión de Rivarola y la eventual sustitución de Quiroz en su cargo, y todos los temas polémicos que se despertaron en torno a esto?
Temas tales como: que los contratos se tienen que cumplir; que tiene que existir una relación basada en el respeto entre los dirigentes y de los colegas entre sí.
Primero llamó mucho la atención que Alberto Fanesi –Director Deportivo de Racing- en las primeras horas del lunes haya manifestado su deseo de contratar a entrenadores que estaban trabajando en otros clubes (Gustavo Costas, en Cerro Porteño, y Fernando Quiroz hasta hace unas horas en Instituto). ¿Está bien o está mal que un dirigente haga público su deseo de querer contar con un técnico que en ese momento está trabajando en otro club?
A lo mejor Alberto Fanesi maneje un doble discurso: uno, en las reuniones que nuclean a los técnicos (él es DT también) y donde seguramente debe defender que se le cumplan los contratos a sus colegas; y otro, es el que utilizó como dirigente donde no le importó en absoluto que el “Teté” Quiroz tenía un contrato que cumplir en Instituto.
Segundo, Guillermo Rivarola confió que renunció a su cargo de DT de Racing por severas amenazas de la barra brava. Aquí cabe hacerse la pregunta de ¿qué van a decir los directores técnicos cuando no se respeten los contratos y que por las exigencias de los resultados y las presiones de malvivientes se vean en la obligación de renunciar a sus cargos?
¿La postura de Quiroz de irse sin previo aviso -rescindiendo su contrato- fue ética? ¿Qué hubiese pasado si Quiroz perdía dos o tres partidos seguidos en Instituto? ¿Lo hubiesen echado los dirigentes o la hinchada?
Creo que Quiroz no actuó éticamente, pero seguramente debe de haber pensado que era el momento justo para dar el salto a un equipo grande como lo es Racing y además, club con el cual está muy identificado.
“Por ahí uno salta una reja para robar una manzana”, dijo el flamante técnico de la Academia. A lo mejor lo único que consiguió con esto, fue robarle la ilusión a los hinchas de la “Gloria”.
Si el fútbol es un espejo de la realidad social (como algunos dicen) esto no hace más que demostrar que estamos muy lejos de solventarnos en normas morales y éticas (vaya novedad); cosa que pareciera darse en todos los ámbitos de nuestra resquebrajada sociedad.
3 comments September 30th, 2005
