Noche de “Brujas”
Hay un hecho que es innegable. Su nombre arrecia y cobra vida cada vez que el rendimiento o los resultados requeridos no aparecen. Es indudable que en sus venas está latente el deseo y la esperanza de una nueva convocatoria al seleccionado argentino. Sus últimos rendimientos futbolísticos lo avalan en tales aspiraciones, y es que Juan Sebastián Verón, de 30 años, pide selección como nunca antes la hubo pedido.
Esta petición, tiene su razón de ser: por un lado, sabe y es consciente de que a su edad pueda ser la última vez que esté en condiciones de vestir dignamente la camiseta argentina; y por otro lado, quiere borrar del inconsciente colectivo argentino aquella opaca imagen que dejó su figura en el último mundial de fútbol. Y es que la gente tiene buena memoria, y no se olvida fácilmente de aquella desesperante parsimonia de Verón al buscar la pelota contra Suecia en momentos en que se definían la clasificación o la vuelta a casa. El final ya es archi-sabido por todos.
Me parece que por más óptimo que sea su actual desempeño en el Inter, las posibilidades que tiene de ser convocado, o bien para los últimos partidos de las Eliminatorias, o para integrar el plantel que viaje a Alemania 2006, son muy escasas.
Pekerman en su puesto tiene a tres grandes futbolistas (que además pasaron por los seleccionados juveniles por él dirigidos) como son: Riquelme –hoy en día titular indiscutible, aunque a veces no juegue del todo bien- , D’Alessandro y Aimar; e inclusive hasta Messi que puede alternar como delantero o media punta; y en el caso de que quiera probarlo como mediocampista central todos saben que hoy en día Cambiasso y Mascherano son inamovibles.
En lo que a mí concierne, si bien Verón puede aportarle liderazgo y experiencia al grupo, si bien puede contribuir con remates potentes de larga distancia y con buenos pelotazos a medio campistas y delanteros, me parece que su presencia en la Selección no sería garantía de buen juego, ni creo que sea el “salvador” o la carta esencial que algunos proponen para el equipo de Pekerman.
En síntesis, opino que en momentos claves le faltó esa efervescencia y esa ebullición en la sangre que se requiere para vestir nuestra amada “celeste y blanca”. Por eso creo que se le vino “la noche a la bruja”.
14 comments September 14th, 2005
Lo dudó mucho, pero al parecer eligió bien… Me estoy refiriendo a Carlos ´´El Gatito´´ Leeb actual director técnico de Banfield, el cual está obteniendo buenos resultados al frente del taladro.