Sí, fue solamente eso, una gran jugada de Rodrigo Palacio (ingresado en el segundo tiempo) la que le dio la victoria a Boca frente a Argentinos. Un Boca desordenado, falto de ideas, sin conexión entre sus líneas y con serios problemas para construir un juego asociado finalmente pudo quebrar a un limitado Argentinos que nunca se salió del libreto planteado por Gregorio Pérez.
El primer tiempo fue bastante monótono y comenzó con una atención especial por parte del fondo de Argentinos sobre Bilos, especialmente de Cocca y Machín que controlaban el sector derecho de la defensa del bichito. Solamente Fernando Gago se convirtió por momentos en un termómetro repartiendo adecuadamente el juego para sus compañeros que no podían hilvanar jugadas de riesgo. La lesión del Negro Ibarra a los 32 minutos permitió el ingreso de Diego Cagna, el cual tuvo que jugar en una posición atípica para él; se recostó demasiado atrás sobre el sector derecho, pero sin embargo cumplió. Sobre el final, una gran atajada del Pato Abbondanzieri estirando el pie para despejar un tiro de Gandín fue el corolario de esta aburrida primera mitad.
En el segundo tiempo, con el ingreso a los 11 minutos de Palacio por un inerte Chelo Delgado, Boca tuvo más actitud, y comenzó, empujado por su gente a buscar con más efervescencia el arco defendido por Pontiroli. El Pocho Insúa, que mejoró muchísimo su rendimiento con respecto al partido con San Lorenzo se mostró como una incipiente manija del equipo (todavía le falta para ser el conductor que Boca necesita) y realizó una jugada interesante desparramando a unos cuantos hombres, pero definiendo desviado. Argentinos… se metía cada vez más atrás respetando su rígido 4-4-2.
A fin de cuentas, a los 33 minutos vino el golazo de Palacio que aprovechó su velocidad para derrotar a Pontiroli. A todo esto, Bilos había mejorado, Gago siguió distribuyendo bien el juego y el Pato tuvo pocas, aunque decisivas intervenciones que lo transformaron en una de las figuras del partido. Por otro lado, a Krupoviesa siempre le ganaron las espaldas, sobre todo el Burrito Martínez cuando ingresó en el segundo tiempo. Temas preocupantes para el Coco Basile son la inseguridad de la defensa y la flojísima actuación de Battaglia que tendrá que reencontrarse con su nivel para aportarle a Boca lo que el Coco espera verdaderamente de él.
Boca ganó, si, pero deberá mejorar mucho para no depender de jugadas aisladas de individualidades como Rodrigo Palacio.
Necesita juego de equipo. Necesita ser un equipo…

BOCA 1
Abbondanzieri (7)
Ibarra (6)
Schiavi (5)
D. Díaz (5)
Krupoviesa (4)
Battaglia (3)
Gago (7)
Bilos (6)
Insúa (7)
Delgado (3)
Palermo (4)
DT Alfio Basile

ARGENTINOS 0
Pontiroli (6)
Cocca (6)
Pareja (6)
Herbella (5)
Seltzer (5)
Machín (6)
Pérez Castro (6)
Sarmiento (4)
M. Córdoba (4)
Gandín (5)
Carrario (5)
DT Gregorio Pérez
Arbitro: Gustavo Bassi (regular). Se comió un penal a Bilos dentro del área.
Sustituciones: PT 32 minutos Cagna (6) por Ibarra, ST 11 m Palacio (7) por Delgado, 13 m Martínez (6) por Gandín , 26 m Marino por Battaglia, 32 m Di Lorenzo por Córdoba, 37 m Sanabria por Machín.
La figura: Rodrigo Palacio (Boca).
September 12th, 2005
River parece un pintor que quisiera pintar la imponente cúpula de una Capilla colgado de su propia brecha, omitiendo el uso de una gran escalera que le sirva de sostén y apoyo concreto. Y es que Marcelo Gallardo parece un impotente pintor, el cual está plagado de ideas, pero al que no le facilitan un andamio para realizar su artística empresa. El único atisbo de luz en un oscuro presente, siguen siendo las refulgencias que aporta el experimentado capitán con sus pinceladas de buen fútbol. Pero el equipo que se vio ayer (domingo) sigue dando muestras claras de que es “Deportivo Gallardo”, por lo que los jugadores se han vuelto Gallardo-dependientes en lo que se refiere a la creación y generación de fútbol.
Los primeros 45 minutos realmente fueron para el olvido. Los once de Bianco salieron con una consigna bien clara: no dejarle espacios a su rival, por lo que se agruparon –con mucho orden táctico- casi por completo en su propio campo con un sólido 4-4-1-1. Por su parte River se encontró con una muralla defensiva frente a sus narices, que no pudo trasponer casi nunca. La jugada más elaborada del primer tiempo se dio a los pocos minutos de iniciado el encuentro con una sobresaliente jugada colectiva del millonario que culminó con un remate de Zapata que sacó Dreer al córner. Un apático Farías tuvo tres chances concretas que desperdició, sobretodo una media vuelta en el área contraria que se estrelló en el alambrado a los 26 minutos. Los restantes minutos fueron un bodrio.
Los segunda parte arrancó con promesas de una mejora en cuanto al nivel del espectáculo, con la más vistosa jugada del partido: una triangulación perfecta por izquierda entre Gallardo, Farías y Oberman, que el “cachete” no supo aprovechar. La pelota se fue besando el poste izquierdo del arquero de Arsenal.
Más tarde, a los 13 min., se abrió el marcador con el cabezazo de Sekagya tras una salida en falso de “poroto” Lux.
Luego, Merlo realizó cambios poco ortodoxos (al principio jugó Sambueza de volante por derecha) e implementó al final un estilo parecido al que utilizaba Marcelo Bielsa en la Selección Nacional. Pero de nada sirve jugar con tres en el fondo si F. Domínguez nunca se proyectó y Zapata se cerró siempre jugando como doble cinco, restándole de esa forma espacios al “muñeco” Gallardo que fue atosigado en la marca por P. González. También se vio a un deslucido Farías y a un Oberman demasiado abierto jugando casi sobre la línea del lateral.
En síntesis, River a mi entender no pudo con Arsenal porque: primero, el nivel individual de sus jugadores es alarmante –salvo Gallardo- y además carece de una estructura de equipo que pueda camuflar algún bajo rendimiento personal; segundo, lo anonada a uno en extremo observar los exiguos movimientos coordinados, la falta de rotación y los pocos cambios de frente. Todo eso lo llevó a abusar del recurso que hoy en día más practica este pobre River: las jugadas con pelota parada.
Para el colmo Arsenal fue muy ordenado –se notó mucho trabajo defensivo en el cuadro de Sarandí- y aprovechó su ocasión en la única jugada neta que tuvo en el segundo tiempo y que la figura del partido: el ugandés Sekagya supo aprovechar y que con su piel morena le puso más “negra” la tarde a River.

ARSENAL 1
Dreer (6)
Noce (5)
Sekagya (8)
López (7)
Almada (5)
Mannara (5)
Hirsig (7)
González (6)
Yacuzzi (6)
Morales (7)
Piriz Alvez (5)
DT: J. M. Bianco

RIVER 0
Lux (4)
Gerlo (4)
Talamonti (4)
Fernández (4)
Barrado (4)
Santana (5)
Zapata (4)
Domínguez (4)
Gallardo (6)
Oberman (5)
Farías (4)
D.T: R. Merlo
La figura: Sekagya (Arsenal)
September 12th, 2005