El fantasma de la mala suerte sobrevuela Liniers
Una racha de lesiones parece no querer tener fin, y es que desde que se inició el Apertura, Vélez ha sufrido algunas bajas importantes en su once titular.
El inicio del torneo lo recibió con mala suerte, ya que en la primera fecha padeció la lesión de su goleador Rolando Zárate (fisura de cadera) contra San Lorenzo. En un principio le diagnosticaron una recuperación de tres meses, pero ahora se cree que no estará en condiciones de disputar ningún encuentro en este Apertura. También el marcador de punta Marcelo Bustamante sufrió un esguince de tobillo izquierdo antes del partido contra Racing en la cuarta fecha.
A estas, le sumamos la de Maximiliano Pellegrino contra Quilmes por la quinta fecha (luxación en el hombro derecho) y se le realizarán estudios para saber si llega a tiempo para el partido del miércoles 14 contra Cruzeiro, por la Sudamericana. Pero sin dudas, la noticia más dolorosa fue la de Marcelo Bravo, a quien le detectaron una miocardiopatía que lo alejará al menos tres meses de los entrenamientos con sus compañeros velezanos.
Es preocupante la situación que se está viviendo en Liniers por esta mala racha, aunque el D.T. Russo minimice tales problemas. Lo que pasa es que hay un gran trabajo en inferiores y el técnico siempre se ha valido de tales jugadores según el momento y la necesidad.
Creo que Vélez Sársfield , hoy por hoy, es una cantera inagotable de futuras promesas de nuestro fútbol y que Russo, a veces por necesidad, otras tantas por convicción, ha sabido explotar tales potencialidades, dándole preferencia a los pibes de las inferiores antes que a jugadores más experimentados del mercado local. Por eso el trabajo de este cuerpo técnico aspira a grandes cosas a corto y a largo plazo, y cuando uno ve jugar con tales ganas a esos chicos que se identifican con su club, pareciera ser que por momentos ese fantasma de las lesiones se disipase con el recambio de los juveniles.
¡Verdaderamente, una acción para imitar!
1 comment September 8th, 2005